Las Características comunes de la adolescencia

Características Comunes De Los Adolescentes


CAMBIOS FISIOLÓGICOS


Desde el punto de vista fisiológico hablamos de cambios físicos que el niño y la niña van a experimentar. Cuando hablamos de la adolescencia desde el punto de vista exclusivamente físico, hablamos de PUBERTAD. Se puede dividir en dos estadios:

· Prepubertad: comienza con la aparición de los caracteres sexuales secundarios, como vello pubiano y en axilas, aumento de las mamas, etc.…

· Pubertad propiamente dicha, que comienza en el chico con el cambio de voz y la primera eyaculación, y en la chica con la primera menstruación o menarquia.

Los límites de edad entre los que nos manejamos varían mucho, la media de aparición de la pubertad es entre 11 y 12 años para la adolescente; entre 12 y 14 para el adolescente. Estos límites pueden considerarse como extremos de los 10 a los 15 años.


CAMBIOS PSICOLÓGICOS


Se producen otros cambios psicológicos, que son considerados como normales:

· Crisis de oposición, en cuanto a la necesidad que tienen de autoafirmarse, de formar un “yo” diferente al de sus padres, a los que han estado estrechamente unidos hasta ahora, con necesidad de autonomía, de independencia intelectual y emocional. Por eso el adolescente se vincula más a los amigos que a sus familiares.

· Inestabilidad emocional: a veces, con la sensibilidad a flor de piel y otras en las que parece carecer de sentimientos.

· Imaginación desbordada: Sueñan, y esto es un mecanismo de defensa ante un mundo para el que no están preparados. Es una forma de pretender cambiar la realidad; pueden imaginar un porvenir como modelos, o ser peloteros de élite, actores, etc.…Ellos pueden cambiar el mundo, hacerlo mejor.

· Narcisismo: Se le reconoce al adolescente cuando comienza a serlo, simplemente por las horas que le dedica al espejo. Le concede una importancia extrema a su físico: puede lamentarse por un grano en la nariz, obsesionarse por la ropa, por estar gordos o delgados… quieren estar constantemente perfectos, aunque su visión de la estética no tenga nada que ver con la del adulto.

· Crisis de originalidad: que presenta dos aspectos:

a) Individual: como afirmación del yo, con gusto por la soledad, el secreto, las exageraciones en el vestir, o en su forma de hablar o de pensar. Necesita ser distinto y especial.

b) Social: como una rebelión en cuanto a los sistemas de valores de los adultos y las ideas recibidas. Achacan al adulto, sobre todo, su falta de comprensión y el hecho de que atenta contra su independencia. Hay una necesidad clara de participación, en la uniformidad en lenguaje así como en la vestimenta de los adolescentes. Todo esto es una manifestación de la necesidad de afecto, de ser considerados parte, aprobados por el propio grupo y, a veces, lo viven de una forma obsesiva.


SENTIMIENTOS REALES QUE ACOMPAÑAN A ESTAS MANIFESTACIONES QUE SON CONSECUENCIA DIRECTA DE LA ETAPA QUE ESTÁN VIVIENDO:


Sentimiento de inseguridad: sufre a causa de sus propios cambios físicos, que no siempre van parejos con su crecimiento emocional; puesto que la pubertad, es decir, la madurez física, siempre precede a la psíquica, con lo que a veces se encuentran con un cuerpo de adulto, que no corresponde a su desarrollo mental y, por lo tanto, no se reconocen, desarrollando una fuerte falta de confianza en sí mismos.

Sentimientos de angustia: puesto que existe una frustración continua. Por una parte, le pedimos que actúe como un adulto (en sociedad, responsabilidad) y, por otra, se le trata como un niño, se le prohíbe vestir de una u otra forma, amistades, o se reglamentan sus salidas nocturnas, etc.…

ESTA ANGUSTIA ES LA MANIFESTACIÓN DE LA TENSIÓN QUE EL ADOLESCENTE SOPORTA Y QUE SE MANIFIESTA POR:
Agresividad: como respuesta a dicha frustración, la agresividad es un mecanismo habitual. La cólera ante la negativa a sus exigencias, la irritabilidad, malas contestaciones, desobediencia, las reacciones desmedidas en las peleas con los hermanos, entre otros, son claros ejemplos.
Miedo al ridículo: que, como sabemos, se encuentra exageradamente presente. Es un sentimiento social de vergüenza, atravesar un sitio con mucha gente, ir con ropa poco apropiada para el grupo,…y que puede tener manifestaciones físicas: taquicardia, trastornos gastrointestinales, etc.…
Angustia expresada de modo indirecto: el miedo al examen (quedarse en blanco), timidez extrema, miedo a desagradar, reacción de rechazo cuando se le da muestras de cariño, tanto en público como en privado…
Sentimientos de depresión: por la necesidad de estar solo, de melancolía y tristeza, que pueden alternar con estados de verdadera euforia.

EL ADOLESCENTE ANTE DIOS:


Buscan un Dios alegre, amigo, cercano, que les dé seguridad, un Dios “bacano”,  “Un Dios chévere”, un Dios refugio, con poder, centrado siempre en su propio yo.  Se busca un Dios a su medida o conveniencia.
Empieza, a veces de forma drástica, a distanciarse y a criticar las ideas y valoraciones religiosas recibidas. Sobre todo, las prácticas religiosas son puestas en duda.
En algunos casos se produce una idealización de lo religioso, de tal forma que pierde conexión con la vida concreta.
Es inútil dar una respuesta cuando no hay una pregunta. Y el Evangelio, es ante todo, una gran respuesta al interrogante del hombre. Una labor fundamental, en los animadores de grupos cristianos, es conocer la realidad concreta que vive cada adolescente.


Esto derivará en una pedagogía de la llamada al seguimiento, que fomente la amistad con el Señor, que presente los grandes testigos de la fe.

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